12 de septiembre de 2013

Comienzo de clases en BLCU

El lunes 9 en la mañana fui al salón 107 del Edificio Principal de la universidad para recoger mi notificación de clases. Cuando hice el registro tenía opción de presentar examen para iniciar en un nivel más avanzado o desde cero como principiante, y obviamente la opción de iniciar desde cero era mucho mejor, entonces me entregaron el horario de clases y me dijeron que iniciaría las primeras clases el martes 10 de septiembre a las 10:40 am.
Clase de pronunciación pinyin con profesora Cai

Según el horario dado, solo cursaré dos materias de chino elemental, con dos profesoras diferentes. Las clases inician a las 8:30, con un break de 10 minutos a las 9:20 y continua de 9:30 a 10:20. Luego de otro descanso de 20 minutos, cambiamos de materia y comenzamos a las 10:40 hasta las 12:30. Son 4 horas diarias de clase, 20 semanales, y solo estudiamos por la mañana.
Esto por ahora es el comienzo de esta nueva etapa de vida estudiantil en China.
Ya vendrán más situaciones y nuevas experiencias que estaré publicando y compartiendo por Facebook y por este medio.

Llegada a Beijing y registro en la Universidad

Después de esperarlo por tanto tiempo, y luego de tantos trámites, logré comprar finalmente el tiquete para viajar a China, con mucho esfuerzo, gracias a los ahorros de mi liquidación de trabajo y el aporte de tantas personas generosas, familiares y amigos en Colombia, que compartieron mi alegría y esperan los mejores resultados de mi parte en esta nueva etapa de vida, recursos que me permitieron la compra de este boleto hacia el éxito.
Efectivamente, como los estudios de Chino Avanzado, la carrera que voy a cursar en China con la beca, iniciaban el 9 de septiembre, fue necesario viajar unos días antes, para llegar a tiempo a realizar los trámites de check up o registro en la universidad.
Mi partida de Colombia fue el día 5 de septiembre, jueves. Partí desde el Aeropuerto Internacional Matecaña, de la ciudad de Pereira, a eso de las 4 de la tarde, con rumbo a Bogotá, luego de una emotiva e inolvidable despedida con mis seres queridos, mi familia que tanto quiero.
Llegué a Bogotá, y después de reencontrarme con una amiga y su esposo, emprendí desde la capital de mi país el largo viaje hacia esta tierra lejana. Viajé en la Aerolínea Lufthansa con rumbo a Frankfurt, en Alemania, en cuyo aeropuerto pude comunicarme vía wifi con mi familia. Pero, estaba a solo la mitad de camino, y desde allí, tomé el siguiente vuelo en la Aerolínea Air China, para llegar a mi destino final: Beijing, China.

Itinerario de viaje
Había pasado más de un día viajando y finalmente, arribé a Beijing, el sábado 7 de septiembre a las 11:30 de la mañana (10:30 pm del viernes en Colombia).
Por fortuna no tuve ningún inconveniente en Inmigración, y pasé sin problema con mi Visa de Entrada X al país. Recogí mi equipaje, cambié el dinero que había traído en dólares desde Colombia, en una oficina de cambio de divisas dentro del aeropuerto, por yuanes, y salí finalmente del aeropuerto en el terminal 3.Afuera me esperaba Francisco Li, un amigo de radio china que, gustosamente me recibió y me ayudó a llegar hasta la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing. Llegamos, pasada la 1 de la tarde, y al entrar por la puerta principal, nos encontramos con una cantidad de personas, extranjeros en su mayoría que recién llegaban, como yo, e iniciaban el largo proceso de trámites y registros.
Entrada Principal Universidad de Lengua y Cultura de Beijing 
En la entrada del edificio principal, un enorme cartel de color rojo nos daba la bienvenida, decía en inglés y chino: Bienvenidos nuevos estudiantes de todas partes del mundo, leer esas palabras me reanimaron un poco, puesto que mi viaje realmente había sido difícil, pensando en la distancia y la separación con mis seres queridos.


Edificio principal en el cuál se realizó el registro de los nuevos estudiantes

Francisco me ayudó con la traducción para iniciar el proceso de registro. Presenté mi Carta de Admisión (Admission Notice), y empezamos a hacer colas y filas para firmar un documento y otro. Por fortuna, salió a la vista, entre los voluntarios que estaban ayudando, una joven chilena, Naty, que amablemente me explicó el proceso y realizó mi registro oficial como estudiante de esta prestigiosa universidad. Me entregaron el carné o tarjeta de estudiante extranjero, un horario con fechas programadas para actividades para los días siguientes como la recolección de notificación de clases, una reunión informativa en español sobre la universidad, la fecha en que vendrá un bus a recogernos para repetir el examen médico que ya había realizado en Colombia, y fechas para recoger resultados y para realizar procedimiento de visa de residencia que, por fortuna, entregarán en la misma universidad.

 
Registro de nuevos estudiantes en la 
Facultad de Entrenamiento de Chino Avanzado

El mismo carné de estudiante extranjero que me entregaron, funciona como tarjeta para el pago de las comidas en el Comedor Principal de la universidad. Este comedor tiene 3 pisos y en cada uno de ellos se puede comprar y probar una variedad enorme de comidas, realmente muy económicas. Para pagarlas, se debe recargar la tarjeta y luego de seleccionar la comida o platos que se desean, se paga el costo total pasando la tarjeta por unas máquinas lectoras. 
El comedor se abarrota de gente, especialmente en horarios de comida, es decir bien temprano después de las 7 de la mañana, para el desayuno, luego de las 12:30 pm para el almuerzo y luego de las 5 pm para la cena.


 

Los dos primeros días fueron difíciles para mí, debido a que las clases todavía no iniciaban, me sentía solo y nostálgico pensando en la despedida con mi familia, y en lo mucho que los extrañaba.
Mi vida en China apenas comienza y me aterra pensar en el tiempo que estaré separado de mis seres queridos.
Por fortuna, las comunicaciones y la tecnología, permite estar cerca de las personas amadas, gracias al contacto constante. El mismo día compré una sim card de China Unicom, en promoción, costó 100 yuanes, y supuestamente tenía costo de 400 yuanes. Entre los servicios incluidos, además de llamadas locales, nacionales e internacionales, dicha sim card contiene un paquete de datos para navegación de 500 Mb por mes, una buena cuota para mantener conectado desde mi celular a redes sociales y otros servicios web. La navegación es 3G y es rápida.

En cuanto al alojamiento, también fue algo riguroso el trámite, sin embargo fue rápido y en menos de una hora, ya me encontraba en la habitación. Los estudiantes extranjeros becados son alojados en diferentes edificios, la mayoría están en los Edificios número 1 y 2 que se encuentran en la calle Xueyuan Lu 15 Hao, dentro de la misma universidad. Cada edificio tiene 14 pisos, y me tocó precisamente habitación en el último piso. Me asusté pensando en la subida de las maletas, pero me tranquilicé al ver los ascensores que funcionan sin problema.

Edificios de Dormitorios Número 1

Las habitaciones son dobles, e incluyen cama, escritorio y un armario de madera tipo closet, para cada estudiante. En el centro de la habitación hay televisor. Además tenemos aire acondicionado y calefacción. Para el uso de la habitación fue necesario pagar 50 yuanes de depósito por los muebles que allí se encuentran. Lo mismo para el aire acondicionado, 50 yuanes más para adquirir control del mismo.
Estuve solo varios días en la habitación hasta el lunes en la tarde,  cuando llegó mi compañero de cuarto, un joven francés que también se encuentra becado, pero solo por un año.
Los baños y las duchas son públicas, en cada piso del edificio hay y es necesario compartirlas, no son muy agradables, pero no hay otra opción...

26 de agosto de 2013

Despues de 8 años al aire, la Ventana A China se cerró.

Mi viaje a China se aproxima, y por tal motivo el pasado viernes 23 de agosto de 2013 transmitimos a través de la emisora Universitaria 88.2 FM de Pereira, el último programa especial de despedida de Ventana A China. Además de canciones especiales, transmitimos una última emisión de Top 5 a través de Ventana A China, recordamos algunos momentos y compartimos algunos de los muchos mensajes recibidos y enviados por los fieles oyentes del programa.
Infortunadamente durante 8 años al aire, no encontré una persona que pudiera dar continuidad y refuerzo a esta tarea de divulgación, y es por eso que tristemente he debido despedirme momentáneamente de la radio.
Aprovecho para dar las gracias a todos los amigos y amantes de China y la cultura oriental que durante 8 años nos siguieron, participaron en las diferentes actividades, compartieron saludos y comentarios con nosotros. El 23 de agosto transmitimos el último programa al aire, pero los interesados en Ventana A China, podrán seguir disfrutando desde nuestro sitio web el archivo de programas ya emitidos. Así mismo, a partir de esta semana, Radio Internacional de China iniciará la transmisión de dos horas de programas semanales en el mismo día y horario en que transmitíamos Ventana A China, es decir, viernes de 2 a 4 PM, hora de Colombia.  

10 de agosto de 2013

El sueño chino renace

Después de la negativa por parte de ICETEX, a finales de febrero, y habiendo informado a la Embajada de China en Colombia mi deseo de estudiar en el país asiático, recibí un correo electrónico el día 19 de marzo, en el que el Sr. Liu, responsable de la Oficina Cultural de la Embajada en Bogotá, me anunciaba una posibilidad que renació mi esperanza de seguir buscando el sueño chino. El sr. Liu me preguntaba en su mensaje si todavía estaba interesado en estudiar en China, y que si era así, me esperaba esa misma semana en la Embajada, para darme personalmente las instrucciones y los trámites que debía seguir.
Efectivamente viajé a Bogotá y acudí a la cita el viernes 22 de marzo. En la Embajada, el Sr. Liu me atendió amablemente y me explicó que, la Embajada, considerando mi intención y deseo de estudiar en China, y como agradecimiento por mis aportes y mi labor como promotor de China en Colombia, decidieron otorgarme la única beca completa anual que ofrece la Embajada para un solo estudiante por país. Me dio la lista de documentos que necesitaba y me solicitó enviarlos antes de una fecha específica, dos semanas después por correo. Entre los documentos que me solicitaban estaban: examen médico, dos cartas de recomendación de dos profesores escritas en chino e inglés, formulario de solicitud de beca, descargado desde la página de la Comisión de Becas de China, formulario para solicitud de la visa, fotos, fotocopias autenticadas de diploma universitario y otros documentos.
El Sr. Liu me explicó que debía esperar hasta agosto para conocer la respuesta definitiva de aprobación o rechazo de la beca. Durante más de 3 meses estuve atento, esperando ansiosamente esa respuesta. Por fin, y antes de lo previsto, el día 15 de julio, un día significativo, ya que es el mismo día en el que nació en 2005 mi programa radial Ventana A China, día de aniversario, recibí una llamada telefónica desde Bogotá, era el sr. Liu quien me informaba que la beca de estudio había sido aprobada.
Luego de esa sorpresiva y gran noticia, acudí esa misma semana a una nueva cita en la Embajada, para recibir de manos del funcionario chino la notificación de admisión de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing (Beijing Language And Culture University Admission Notice). Fui admitido y aprobado como estudiante de Entrenamiento de Chino Avanzado, que imagino será enseñanza de la lengua china en profundidad, un conocimiento que podría abrirme grandes puertas en el futuro.


Ver mi nombre, finalmente, en ese documento, me llenó de emoción y esperanza. El sueño, después de tantos intentos, por fin se estaba cumpliendo.
La beca completa que me fue otorgada incluye: clases, alojamiento, seguro médico, materiales de estudio y subsidio de sostenimiento.
No incluye, tiquetes aéreos para viajar a China, que deberé costearme.
Lo que viene ahora es un proceso de preparación y alistamiento para iniciar este gran reto y aprovechar esta valiosa y única oportunidad que la vida me esta dando. Muy pronto estaré en China, como estudiante de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing. 

Programa 200 de Top 5 China

Esta semana, Top 5, el programa musical que tuve el placer de originar en Colombia, a través de Ventana A China, desde mayo de 2009, ha llegado, después de 4 años al aire, a su edición número 200, y desde China se ha celebrado especialmente este número del Top con un programa de Carta de Beijing, dedicado a este espacio. En dicho programa, además de celebrar el número 200 de Top5, tuve el gusto de participar como entrevistado, siendo el creador y actual redactor del mismo, e igualmente, algunos de los locutores más recientes, que han participado en su grabación, enviaron sus mensajes y compartieron sus impresiones sobre este espacio.
Dos oyentes conocidos de Radio Internacional de China, la señora Nibia Padrón, también oyente de Ventana A China desde Uruguay y el gran amigo argentino Ricardo Baltazar Huerta, igualmente hicieron llegar sus saludos y felicitaciones a todos los que participamos en la producción semanal de este boletín musical.
Es realmente satisfactorio para mí, que tantos oyentes en diferentes países hispanohablantes, se interesen por escuchar y conocer más sobre la música china, especialmente la más moderna o contemporánea que, semana a semana, llevamos a través de las ondas de Radio Internacional de China, para los oyentes del mundo, y de Ventana A China para oyentes colombianos y de otros países suramericanos que nos escuchan.
Siento satisfacción al ver el alcance y la permanencia en el tiempo que ha logrado este espacio musical, gracias a la aceptación de cada vez más y más personas interesadas en China, y ahora también en su música. Gracias a todos por su apoyo, continuaré hasta donde pueda, adelante con esta tarea de promoción musical, que no ha sido nada fácil, pero que semana a semana cumplo con alegría y con gran cariño por este país milenario y por su música que tanto me interesa.

Aquí les dejo los audios de Carta de Beijing del 4 de agosto y la emisión especial 200 de Top 5 China.



11 de julio de 2013

Una lección de cultura

Esta tarde, saliendo del trabajo desde el centro de Pereira abordé, como de costumbre, el bus articulado con destino a mi casa en Dosquebradas. Ingresé al vehículo, tan pronto se detuvo, con un grupo de personas que esperaban conmigo en la estación. Delante de mí, una muchacha joven, unos veinte y tantos años encontró un puesto vacío y se sentó. No pude avanzar más, debido a que la aglomeración de pasajeros me lo impedía y quede ubicado, de pie, justo delante de la muchacha.
Casi sin darme cuenta, el bus arrancó y
siguió su recorrido. Unos segundos después, coincidiendo la mirada,  la jovencita delante de mí y yo observamos curiosamente en dirección a la silla vecina que daba a la ventana. Allí estaba un pequeño niño muy quietecito, con una apariencia muy angelical que observaba con interés y una sonrisa inocente a su acompañante, la hermosa muchacha que acababa de sentarse, la misma que de inmediato no dudo en preguntarle: Niño ¿ con quién vienes? ¿estás solo?
- Y el pequeño respondió: No, yo vengo con mi papá.
Mientras decía estas palabras señalaba con su dedo a un hombre joven que estaba de pie justo a mi izquierda.
El bus articulado se detuvo en la siguiente estación y en este punto, otro grupo de pasajeros ingresaron para terminar de colmar la capacidad del automotor. Una señora robusta y mayor, abordó y en pocos segundos se ubicó entre el padre del niño y yo. La muchacha, al verla, cedió inmediatamente su puesto.
La señora se sentó y seguidamente he aquí la gran lección de esta historia: el niño se levantó y se puso de pie al lado de su papá. La muchacha al verlo le decía ¿porqué no te sientas?
- pero el niño le negaba con la cabeza y le indicaba a ella que se sentara, aunque la joven le insistía al chiquitín que se sentara él, en su lugar.
El niño no se movió . Al verlo así,  la muchacha se sentó. El pequeño, desde su lugar, no quitaba la mirada del rostro juvenil de la mujer.
Otros pasajeros veían con asombro como el niño había cedido el puesto y la muchacha, muy agradecida, le contaba a otras personas lo generoso y caballeroso que había sido el pequeño.
Entre su timidez y con una voz pausada el niño preguntó a la muchacha su nombre, a lo que ella contestó: Que lindo! Me llamo Carol. Y tú, ¿cómo te llamas? - Jerónimo - contestó el pequeño. Luego, con un ademán, mostrando la palma de su mano abierta, agregó: Cinco, tengo cinco años.
La escena me enterneció, me conmovió... y este niño, de solo cinco años acaba de enseñarme una hermosa lección de cultura.
Al llegar a su parada, el joven padre avisó al niño que ya debían bajarse, acto seguido, Jerónimo, con una sonrisa en su rostro se despidió de la muchacha: Adiós Carol - lo que acabó de sorprender y enamorar a esta jovencita de esa dulzura infantil.
Ha sido un momento encantador de solo unos minutos, que no quise pasar por alto, y para no olvidarlo, aquí lo comparto. Espero que les guste y ojala esta anécdota sirva, a quienes la lean, como lección de vida.

22 de junio de 2013

50 años del Bolívar Desnudo de Pereira.

Desde que tengo memoria, desde mis días de infancia, el Bolívar Desnudo ha sido más que una escultura, la mayor insignia y símbolo de mi ciudad natal, Pereira.
La escultura del Bolívar Desnudo está de aniversario. El pasado 16 de mayo se cumplieron los 50 años de su llegada a la ciudad.
Este emblemático monumento, esculpido por el escultor y artista Rodrigo Arenas Betancourt en México y enviado a Colombia en barco, fue transportada a Pereira en ferrocarril desde el puerto de Buenaventura en la costa pacífica colombiana.
Según cuentan los abuelos y los historiadores de la ciudad, su llegada causó gran conmoción entre los pereiranos de aquella época, ya que consideraban al escultor indecente e irreverente por mostrar al Libertador en su desnudez. Lógicamente los argumentos de Rodrigo Arenas reverenciaban algo más que la desnudez visual, y su intención no era otra que resaltar la dignidad del Libertador. La idea del escultor pues, mostrar la figura humana al desnudo, sin ropajes ni colgaderas, y para el caso de Simón Bolívar, había que desvestirlo para diferenciarlo de los dictadores de la época y envueltos en uniformes con insignias y medallas de oro, manchadas con la sangre de sus subalternos.
 
La escultura del Bolívar Desnudo fue un obsequio para la ciudad en el centenario de su fundación, y este año, a 50 años de la llegada del monumento a la Plaza de Bolívar y en el aniversario 150 de la ciudad, la obra se encuentra en un precario y delicado estado de deterioro, por falta de mantenimiento, luego de una inspección realizada por profesionales de la fundación Arenas Betancourt, que dirige la esposa del difunto escultor.
Actualmente se realizan obras de restauración y los pereiranos temen por los resultados.
 
En lo personal, soy más optimista y confío que las obras sean satisfactorias, y aunque será necesario desarmarlo, espero que este símbolo de Pereira pueda perdurar por otros 50 o 100 años más, porque si París tiene su Torre Eiffel y Nueva York su Estatua de la Libertad, Pereira se conoce internacionalmente por su Plaza de Bolívar con el único Bolívar Desnudo del mundo.